
Cuando en Argentina sean las 24.00 hs del día 7 de Julio, en Ginebra se pondrá en funcionamiento el acelerador de partículas LHC. Un par de científicos vaticinan el fin del mundo. (+info)
En Rosario, ese mismo día a las 13:30 hs, se realizará un FlashMob (multitud instantánea. +info) en la Plaza Pringles. Convocan: Collide, DrGEN y PrevenBlogs. Con el apoyo de Fundación Zöe.
En qué consiste la movida?
Fácil, cada persona llevará un preservativo y a la hora señalada se procederá a inflarlo y soltarlo. La idea es que cada uno saque de su bolsillo el preservativo y así “espontáneamente” (sin ponerse de acuerdo con el resto de las personas) lo infle y lo suelte. (aquel que no posea un preservativo, puede acercarse minutos antes de la hora y solicitarlo, estaremos repartiendo).
Convocamos a todo el que lo desee a sumarse!
Aunque digan que se termina el mundo…
USEMOS el PRESERVATIVO!!!
Al término de la movida, repartiremos preservativos entre todos aquellos que lo deseen.
Agradecemos la colaboración en esta campaña especialmente los aportes de Julia Gutierrez y Federico Picone.
Ya se testearon 518 mil personas. Pero aún la mitad de a los que se les diagnostica sida ignoraba que tenían el virus. Saber hoy permite aumentar la expectativa de vida y prevenir la transmisión a otros.

A pesar de los esfuerzos que se realizan para detenerlo, el virus del sida no frena su marcha. En Córdoba hay hasta el momento 5.370 infectados detectados y, cada año, unas 430 personas descubren que tienen el VIH en su sangre.
No obstante, los expertos advierten que en realidad son muchos más quienes están infectados con el virus y no lo saben, con todos los riesgos que eso implica, tanto para sí mismos, como para la sociedad de la que forman parte.
La luz amarilla está fundamentada: en Córdoba, la mitad de las personas a las que se les diagnostica que están enfermos de sida, no sabían que estaban infectados con el VIH. La información fue brindada a este diario por el infectólogo Hugo Roland, coordinador del Programa Provincial de VIH-sida e Infecciones de Transmisión Sexual y director del Hospital Rawson.
Para Roland, esa situación revela que son muchísimas las personas en riesgo que ignoran su condición serológica. “Y eso significa que, como individuos, pierden la oportunidad de recibir tratamiento y, así, de prolongar muchísimo su expectativa de vida, y que, a nivel social y epidemiológico se pierde la posibilidad de interrumpir la cadena de transmisión a otras personas”, advierte el infectólogo.
En Córdoba, desde el comienzo de la epidemia, allá por 1985, se testearon un total de 518.184 personas, lo que representa al 16,7 de la población de la provincia. Además, año a año va creciendo la cantidad de cordobeses que se hacen el análisis entre donantes de sangre, embarazadas, usuarios de drogas, o personas que concurren en forma espontánea para sacarse la duda. (Ver infográfico).
La mayoría, según precisa Roland, son jóvenes entre 20 y 40 años, de la ciudad de Córdoba, con similar proporción de hombres y mujeres.
Pero a pesar de los progresos – que en particular se advierte en el caso de las embarazadas, entre las cuales el testeo crece cada año– Roland subraya que deberían ser muchos más los que se hagan el análisis.
Y es que hoy las ventajas de saber son contundentes: con un diagnóstico oportuno y el tratamiento con las drogas antirretrovirales disponibles, una persona con VIH tiene actualmente una expectativa de vida que supera los 30 años. “Antes, en cambio, era de pocos años, y además ahora tienen una excelente calidad de vida”, informa.
En el caso de las embarazadas, a su vez, no sólo se beneficia la mujer sino también el bebé, ya que si la infección se detecta en los primeros meses de la gestación y se realiza el tratamiento adecuado, la transmisión del VIH de madre a hijo baja del 25 por ciento al 1,1 por ciento.
Desde el punto de vista social y epidemiológico, además, saber la condición serológica permite prevenir la transmisión de la infección a otras personas, impidiendo que la epidemia se generalice entre la población.
“Hoy las ventajas de saber son innegables”, recalca el director del Rawson, quien además destaca que en la Argentina, tanto el diagnóstico como el tratamiento están garantizados por el Estado para todos los que viven con el VIH, tengan o no obra social.
“El test es gratuito, el resultado es confidencial, y se puede hacer en todos los centros de salud”, puntualizó Roland.